15 de septiembre de 2017

Petite Aiguille Verte (3.508 m) y Aiguille de Bionnassay (4.052 m.),

Fin de verano y vuelta a la rutina que lo único que tiene bueno es que te permite mirar hacia atrás y recordar lo vivido pero no valorado en su medida en el momento de hacerlo. Esto me ha ocurrido con el viaje a Alpes realizado del 4 al 14 de agosto.
En un principio sin objetivos claros pero con 1.200 kilómetros de coche para concretarlos. Si es cierto que a los tres nos atraía subir al Aiguille de Bionnassay, hacer la arista que lo une al Mont Blanc y coronar el techo de los Alpes.
Mucho calor en el viaje de ida y la llegada a Chamonix fue como siempre cansados de coche. Paseo por el pueblo/ciudad, ver la meteo y primeros problemas; no dan muy bueno. Para el día siguiente dan malo y luego un día bueno para continuar mal tiempo. Nos decantamos por la zona de Envers para escalar un poco.
Pasamos la noche en un “refugio de Altai” en Le Tour y a la mañana siguiente, sin madrugar, bajamos a Chamonix a coger el tren cremallera que nos subirá hasta Montenvers. Amaneció gris y con amenaza de lluvia que se cumplió en las escaleras que bajan a la M;er de Glace. Nos llamó la atención dichas escaleras y sobre todo las que suben de la Mer de Glace al Refugio de Envers, son una ferrata auténtica; si hasta desplomaban.
Subiendo al refugio de Envers
Al refugio llegamos empapados y nos metimos dentro a pasar la tarde y esperar a que parara y poner la tienda. Paró y despejó y el espectáculo de cumbres fue glorioso así como las luces del atardecer. Vaya cambio de tiempo.
Un día de lluvia dió lugar a una tarde despejada.
Al día siguiente escalamos parte de una vía de una de las agujas pero esas fisuras de granito no están hechas para nosotros, de momento. La vía es rapelable así que para abajo y a disfrutar del panorama que era grandioso.
El panorama grandioso.
Sin prisas recogimos y a enfrentarnos a la ferrata del día anterior. Es impresionante como limó el glaciar a las paredes de granito y las dejó lisas como un cristal. También es destacable el descenso del espesor de hielo del glaciar.
Tras esta primera toma de contacto nos tocó un día de lluvia de esos que no recordábamos y la tarde la pasamos en el rocódromo, con mayúsculas, de Les Houches. Abarrotado de gente y sobre todo un olor a pies en todo el que te hacía recordar que estás en uno los países que más quesos produce.
Miércoles bueno y jueves y viernes muy malo. Así que nos decantamos por una actividad rápida como fue subir al  Petite Aiguille Verte. Usamos el teleférico de Grands Montets que nos dejó a 3.295 metros. Bajamos hasta el glaciar donde nos encordamos y salimos para cumbre. Habíamos leído que era una ascensión poco difícil pero al final, en la parte superior del glaciar, la nieve dura/hielo asomaba y varias placas de roca nos hizo sorprendernos del “poco difícil”. Es una cima relativamente cómoda de ascender y las vistas por la mañana fueron espectaculares sobre todo al Dru y la arista que une el Petite Verte al Aiguille Verte. A lo lejos el Mont Blanc y nuestro próximo objetivo; Aiguille de Bionnassay.
Placa de una vía poco difícil.
La bajada la hicimos por el mismo sitio que subimos y coincidimos con varias cordadas que habían subido por la parte izquierda de la montaña. Rapelamos en tres sitios y a media tarde estábamos en la estación de Grands Montets metidos en la niebla. Estaba claro que nos íbamos a chupar dos días de mal tiempo.
Lo que puede ser la cumbre con el Dru de fondo.
La predicción se cumplió y se tiró todo el jueves lloviendo sin parar y además bajada de temperaturas. Las montañas, cuando se dejaban ver, se veían con nieve reciente. Decidimos hacer turismo y nos fuimos a Annecy con su lago y sus canales. Pasamos el día paseando y visitándolo que ninguno lo conocíamos y nos gustó bastante.
Annecy y su icónica foto.
El viernes también lloviendo y con frío pero para el sábado ya daban mejor. Arriba seguía nevando y como el lunes teníamos que viajar habría que cortar la actividad de la aguja de Bionnassay. La idea  primitiva era travesía Miage-Bionnassay-Mont Blanc pero por falta de tiempo decidimos quitar la arista de Miage. Subiríamos desde el pueblo de Bionnassay hasta Durier en el día y al día siguiente completaríamos la actividad volviendo al pueblo. El viernes otro paseo por Chamonix, visita al museo alpino, que nos decepcionó bastante, y nos dedicamos a ver algunas actividades que se estaban organizando con motivo de la Fiesta de los Guías.
Por fin llegó el sábado y el buen tiempo. Salimos para Bionnassay un pueblo realmente bonito y alpino en el sentido estricto. La carretera de acceso muy estrecha rodeada de bosques y praderas que  acaba en un parking llamado Le Crozat donde dejamos el coche.
Llegando al collado de Tricot
Preparación de mochilas y a por los dosmil metros de desnivel que nos separan  del refugio de Durier. La primera parte hasta el collado de Tricot es un paseo por bosques y praderías alpinas que además están llenas de arándanos. Nos pusimos tibios. En el collado de Tricot las nubes nos envuelven y vemos que enseguida nos meteremos en la nieve recién caída. De aquí una larga travesía hasta el refugio de Plan Glaciar a 2.730 metros. Aquí llegamos abriendo huella por la nevada reciente que alcanzaba espesores significativos para ser agosto. El refugio nos parece de lo menos acogedor; pegado a la roca, sin espacio horizontal y con agua por todos los lados por la fusión de la nieve.
Refugio de Plan Glaciar
Comemos algo y a seguir. Habíamos leído que se tardaba tres horas hasta Durier y nos parecía bastante para lo que ya llevábamos. Rodeados de nieve vamos buscando la huella dejada por dos que van delante. Hay que trepar, tirar de cables y evitar mojarte porque había agua por todas partes y la nieve estaba empapada. Desde un alto observamos que hay que destrepar, hasta el glaciar de Miage, por unas placas con nieve y agua. Con mucho cuidado vamos bajando y llegamos al glaciar que se le ve bien blanquito de la nevada. La cordada que llevamos delante va abriendo huella y nosotros se lo agradecemos porque además tienen pinta que saben por donde es el camino cosa que nosotros solo intuimos.
Nevadita alpina de agosto.
Nos encordamos y seguimos con la travesía por el glaciar hasta el espolón de roca que te lleva a la arista. Sin problemas llegamos al espolón y a por los últimos 500 metros de desnivel que solucionamos trepando y siguiendo las marcas rojas que guían hasta la caseta metálica que es el refugio de Durier. Por cierto, el que se ve desde abajo es el viejo, el nuevo no se ve.
Saliendo del glaciar de Miage
Subiendo por el espolón al refugio de Durier
A las 5 de la tarde llegamos cansados, calados los pies por la nieve sopa y con la sensación de llevar andando tres días. La pareja que llevábamos por delante era un guía y su clienta de ahí su determinación a la hora de seguir el inexistente camino.
Haciendo la fotosíntesis
Atardecer de los que no se olvidan
Al poco llegaron 5 polacos y en total seríamos las diez personas que intentaríamos la arista al día siguiente. El guía sabía español así que estuvimos hablando con él de su trabajo, de la arista y diferentes temas. Cena potente con plato fuerte a base de lentejas y una salchicha hermosa y un atardecer que nos hizo olvidar el sufrimiento. Que tranquilidad se respiraba allí arriba y además con el buen rollo tan escaso en muchos refugios.
A las nueve a la cama y a las tres de la mañana arriba. Desayuno y a ponernos la botas que seguían empapadas del día anterior. A las 4 salimos a disfrutar de una noche estrellada y de la lluvia de estrellas de las Lágrimas de San Lorenzo. Temperatura ideal y nieve perfecta. El guía iba delante aunque enseguida los alcanzamos y adelantamos. A lo lejos empezamos a ver las linternas de todos los que subían al Mont Blanc y nos sentimos afortunados por nuestra soledad. Sobre los 3800 hay una parte rocosa vertical que la dan de IV grado y donde nos encordamos y aseguramos. Aquí nos adelantó el guía.
Llegando al torreón 
Arista antes de la zona de escalada
Los primeros metros los escalamos sin encordar
Tras esa escalada viene otro trozo de arista que te deja en la cima aunque realmente no existe como tal. Por delante toda la arista tapizaba de nieve recién caída y con la débil huella del guía y su clienta. Funambulismo puro sin red. Concentración máxima y pasitos muy cortos para estabilizar la pisada porque la huella de los de adelante no era nada estable. Fue agotador mentalmente y nos llevó mucho tiempo completar la arista.
Lo que es la cumbre del Aiguille de Bionnassay
En el Pitón de los Italianos ya nos dimos cuenta que al Mont Blanc no iríamos porque habíamos gastado mucho tiempo en hacer la arista. Así que atravesamos el Dome de Gouter nos metimos en la normal del Mont Blanc y conectamos el piloto automático porque nos esperaban tres mil metros de desnivel de bajada.
Vimos el nuevo refugio de Gouter, que Teo lo bautizó como “Pachá Gouter”, y desde el refugio viejo contemplamos la arista de bajada a Tete Rousses y el atasco que había con cordadas que subían y las que bajaban. Mucha paciencia y para abajo controlando a las cordadas que adelantábamos porque se ven cosas que te ponen los pelos de punta. Tachando refugios pasamos por el de Tete Rousses y continuamos al de Nid d´Aigle, Aquí podíamos haber cogido el tren pero habíamos decidido hacer toda la actividad a pata.
Empiezan los equilibrismos
La arista camino al Dome de Gouter
Desde un mirador vimos la pradería del parking y los últimos mil metros de desnivel que nos quedaban y para allá nos fuimos. A las 8 de la tarde llegábamos al coche muy cansados porque llevábamos desde las 4 de la madrugada andando y además con los pies empapados. La sonrisa que se nos dibujaba en la cara lo decía todo. Habíamos hecho una de las aristas de nieve más espectaculares de los Alpes y además bien blanquita porque la roca brillaba por su ausencia.
Los tres y la arista que acabábamos de hacer

Esta vez los Alpes no nos trataron como suelen hacerlo últimamente. El tiempo meteorológico nos mareó un poco pero al final la tarea se hizo y pasamos 10 días disfrutando de los que nos gusta; montaña.
 



Mar de Glace


















7 de septiembre de 2017

Un finde por Picos
2-3 septiembre 2017

Cuando a uno le empieza a picar el gusanillo de la montaña y comienzas a hacer rutas en tus montañas más cercanas siempre miras hacía los Picos de Europa como algo lejano, inalcanzable, un territorio inhóspito y peligroso. Pero con el paso del tiempo se va adquiriendo experiencia, confianza, seguridad, te rodeas de gente que te enseña a moverte por esos riscos, haces amigos, compartes experiencias y vas creciendo como montañero y por qué no, como persona. Al menos así lo he vivido yo durante casi 30 años, que ya da vértigo.

Y no hay nada que me produzca más satisfacción que enseñar a mis amigos esas cumbres y rincones de los Picos de Europa que tanto me gustan y que, un día, a mí también me descubrieron.

El pasado fin de semana Chema, Iñigo, Jorge, Raquel y Patri, que ya no son ningunos principiantes, y un servidor, Raúl, teníamos la espina clavada después de algún intento abortado por el mal tiempo de subir a Tiro Navarro y a uno de los grandes de Picos, el LLambrión. Para ellos era la primera vez, así que me tocaba hacer de guía. La verdad es que hay gente que se fía de cualquiera………jajaja. Y para ello, nada mejor que buscar un lugar estratégico para montar el “campo base”, uno de los mejores vivacs de Picos, Villaratón. 

Camino de la Vueltona
Cogiendo el primer teleférico, cargaditos de agua para dos días y poco a poco, en una hora llegamos al “hotel” Villaratón. Allí dejamos los bártulos pesados y con una mochila más ligera nos encaminamos hacía el Llambrión por la Collada Blanca. El día era ideal para caminar, soleado pero sin calor, así que no se podía pedir más.

Hotel Villaratón

Desde la Collada Blanca ya divisamos el camino que nos queda que, aunque parece mucho, se hace en un pis pas. Siguiendo los jitos y con un poco de intuición, llegamos rápidamente a la base de la chimenea por donde vamos a subir. La idea es subir por ésta y bajar por la arista. La chimenea nos la merendamos sin mucho apuro (y eso que alguno hace poco tiempo no quería oír hablar de trepadas o escaladas……) y llegamos a la cumbre. El día es muy claro e incluso llegamos a distinguir perfectamente la isla de los conejos en Suances. La verdad es que pudimos disfrutar de la cumbre maravillosamente.


Camino de la Collada Blanca

Vista desde la Collada Blanca
Ya tenemos el Llambrión a tiro

Chimenea final de trepada

En la cumbre

La bajada por la arista tiene un par de pasitos que requieren atención, pero con la ayuda de un cordino y un poco de maña no hubo momentos de mucha tensión. De vuelta al “hotel” el cuerpo pedía una cervecita en Cabaña Verónica, que nos lo habíamos ganado.

Saliendo de la cumbre

Destrepe por la arista

Cabaña Verónica


Después, ya en villaratón, tocaba preparar la cena, descansar…….y al saco. Con lo que no contábamos es que a las 4 de la mañana empezaron a caer unas gotas, soplar viento……..total, que algunos nos tuvimos que refugiar en la suite presidencial del complejo. Afortunadamente la cosa no fue a mayores y al día siguiente, aunque amaneció fresco y algo nublado, fue mejorando y quedó un día estupendo para andar por los Picos.


Hotel Villaratón

Preparando los Tortellini.

Y el desayuno en la cama

Después del desayuno buffet, a las 9:00 ya estábamos en marcha hacia Tiro Navarro a donde llegamos en un par de horitas por el Collado de la Canalona. Como aún era pronto y todavía había energía, subimos al pico Santana, que Raquel y Patri nunca habían subido, y a esa cumbre tan minusvalorada, que nadie sube y que sin embargo es uno de los diez más altos de Cantabria, las Coteras Rojas.
Cumbre de Tiro Navarro

Así que no estuvo mal el finde. Y lo mejor es que ahora hay más retos en el horizonte…..la Morra, Neverón de Urriellu, Torre Salinas……y los que irán saliendo.





20 de agosto de 2017

Torre de Altaiz
“El demonio de la peña”


-       Juanillo
-       Raulete


El pasado viernes 11 de agosto nos fuimos Raulete y yo a esta vía que tenía muy buena crítica. Hicimos noche en los pozos de Lloroza para evitar las colas del teleférico, subiendo casi en el último. Al día siguiente, despertador a las 07h15m, un desayuno frugal y para la vía. Se tardan unos 45 minutos en la aproximación que se hace cogiendo el camino que va hacia la canal de San Luis y cuando llegas a la altura de la Torre de Altaiz dejas la pista y te diriges a una marcada vira algo herbosa que recorre su base de forma ascendente.

Toda la vía tiene equipadas las reuniones, bien sea con 2 parabolt o aprovechando algún puente de roca. La roca es de una calidad sobresaliente y en general se protege bien salvo el famoso paso del 2º largo.
Vivac de lujo en Lloroza
Juan en el primer largo

Largo 1: Para encontrar sin pérdida el arranque de la vía, se ve el 1º clavo de este largo desde la base a unos 5 metros. Tiene un paso de V sobre roca algo dudosa, es la única zona en toda la vía con esa calidad de roca. Superado el paso que lo protege un segundo clavo, llegamos a una vira tumbada a nuestra derecha muy sencilla. Poner cinta muy larga en este clavo que roza la cuerda!!.

Largo 2: Es el más duro y el que marcará la vía en su compromiso, es corto de longitud. Nada más salir de la reunión tenemos 1 clavo y otro más arriba y a la izquierda, seguido una chapa, nos aupamos dejándola a nuestra derecha con buenos pies y luego viene la dificultad o más bien compromiso de arrancar 3/4 metros sin protección hasta el siguiente clavo. Tirar directos sobre pies seguros pero finos, hay un pequeño agujero para el dedo que viene muy bien unos 2 metros sobre la chapa, cogido éste ya salimos al clavo. Es de 6a el paso, pero por su compromiso ponen 6a+ yo creo. Raulete lo resuelve apretando un poco el culillo.


Largo 3: Marca la mayor dificultad, 6b pero al tener protección de 2 chapas en la zona dura se va más seguro y cómodo, nada más salir de la reunión ir unos 3 metros a la izquierda por terreno fácil, en seguida vemos la chapa sobre nuestra cabeza, hasta aquí no se puede meter nada, la segunda chapa está subiendo con tendencia a la izquierda, luego baja la dificultad notablemente pero la calidad de roca es la misma, nos encontraremos un clavo por esta zona.


Juan en la salida del 3º largo

Raúl en el 3ºlargo



Largo 4: Se podría empalmar con el 5º porque es muy corto, pero no merece la pena ya que luego podría rozar la cuerda, no lo recomiendo, y este largo es muy sencillo y se liquida en un abrir y cerrar de ojos.


Largo 5: Es el más bonito para mí, tenemos un puente de roca a la izquierda de una marcada franja oscura de roca, después hay que hacer una travesía de unos 3 metros a la derecha, no subir por encima del puente roca mucho porque es más sencillo hacer esa travesía a su altura como muestra la foto. Desde la posición de Raúl en la foto se ve perfectamente la fisura diagonal poco más arriba, se puede proteger perfectamente y es un lujo de agarres, al final de la fisura se sale muy bien y hay un clavo.


Raúl en el 5º largo. Una autentica joya.


Raúl en la última reunión.

Juan en la última reunión
Nosotros rapelamos la vía. Son necesarios tres rapeles, a saber: de la R5 a la R3, de la R3 a la R2 (ojo con este rápel que es diagonalO y luego hasta el suelo.


En fin, una vía 5 estrellas para repetir pero para ir confiado y tranquilo en el 2º largo.

7 de julio de 2017

Fresnidiello. Vía Garrido Zapata.

Fresnidiello. Vía Garrido Zapata.
En 1983 Iñaki Arregui y Andrés Villar inauguran la primera vía de escalada en la pared este del Fresnidiello. Lo hicieron con una vía de lo más interesante por la variedad de pasos de escalada en una pared que por lo general es bastante uniforme. Nos encontraremos  diedros, placas tumbadas y más verticales, canalizos y los típicos muros verticales con agujeros del Fresnidiello. La vía es fácil de distinguir por la “oreja” del cuarto largo. Además a su izquierda solo hay una vía “el loco de la colina” lo que nos permite navegar por la pared sin cambiarnos de vía como puede ocurrir en otras zonas de la pared.
4º largo
Nosotros el primer largo lo hicimos trepando. A partir de éste la pared se va empinando y se va escalando por muros de agujeros y guiándonos por el muro de canalizos hasta situarnos, a la izquierda de la oreja en la tercera reunión. En estos largos fáciles hay algunas chapas aunque hay que tener en cuenta que los alejes son considerables y con pocas posibilidades de proteger. El 5º largo lo hicimos un poco por la derecha evitando la vegetación y situándonos debajo del diedro tan característico. 
6º largo
A continuación vienen dos largos esplendidos de escalada vertical por roca muy buena y catalogados como V+y  6a respectivamente.


7º largo

Último largo del loco de la Colina

Cumbre
 A la salida del diedro hay dos bloques encajados que se mueven pero que no es necesario tocar. El último largo lo hicimos por el filo por la vía de “el loco de la colina”.

                Descendimos rapelando por las vías Maldini y la Conjura de los fatos. Aprovechamos para cambiar el cordino del puente de roca del tercer largo de la Maldini.
Cambiando el cordino.

Como resumen una vía muy recomendable en cierta manera desconocida y que como complemento tuvimos por debajo de nosotros, volando, a un inmaduro de quebrantahuesos. No sabemos si será el que ha nacido en los Picos de Europa este año o uno introducido pero esperemos que no encuentre en estas paredes un sitio donde nidificar.

Por último destacar esta imagen que resulta sorprendente en un Parque Nacional. Quad, detrás venía otro, y coche cruzándose en el corazón de los Picos




2 de julio de 2017

Fin de Semana en Peñas del Prado: 



- Juanillo
- Montes
- Raulete

El fin de semana del 17 y 18 de Junio 2017, planificamos con tiempo ir a la zona de escalada de Peñas del Prado, situado en la provincia de León. Uno ya había estado varias veces, Raúl, y los otros dos Juan y el que escribe la crónica, no lo conocíamos y teníamos unas ganas locas por ver la escuela de escalada de este preciosa montaña situada entre León y Asturias.
Para llegar a esta montaña desde Torrelavega, tenemos que coger la autovía que va a Mieres y pasado este pueblo y nada mas pasar el túnel del Negrón, tomar la salida de Caldas de Luna. Después coger la carretera LE-473, que va al Puerto de Aralla, pasar por la localidad de Aralla de Luna, y dirigirnos a al pueblo de a Cubillas de Arbás, antes de llegar al pueblo ya vemos el macizo calizo de Peñas del Prado, a algo menos de un Km de este pueblo hay un apartadero que se pueden dejar 3 vehículos.


Peñas del Prado
VENUS. MD. 180m. (V+)

Ya que disponíamos de dos días de actividad, nos decantamos por hacer el primer día la vía de Venus de V+. Para acercarnos al píe de la pared, ascendemos por una senda que sale desde el apartadero hasta la altura de la segunda torreta eléctrica de hormigón, que queda más o menos a la altura de esta vía, y desde aquí, buscando el mejor camino, sin una senda bien marcada y ascendiendo por trazas de senda, llegamos, hacia el comienzo de la vía. El pie de vía está bajo una gran placa de adherencia, reconocible porque está protegida por varios parabolts.

Esta vía tiene 3 variantes de entrada para el primer largo, siendo la original la que discurre por el centro de una placa de adherencia, con canalizos poco marcados (6b+). Nosotros hicimos la variante de la izquierda por una fisura limpia de seguros (V+). Todas las reuniones tienen 2 parabolts con anillas, pudiéndose rapelar por la vía siempre que no se haga la última trepada. En esta vía los pasos clave de placa están protegidos con parabolts , para nuestro gusto escasos y muy distanciados, también hay algún puente de roca.

La vía se divide en 5 largos con sus respectivas reuniones, más una trepada final. Nosotros optamos por hacer los dos últimos largos en uno sólo y optamos por la trepada, para hacer cima y bajar andando por una canal de fácil acceso.


Largo 1: (V+ 45m.) El largo se inicia por una fisura a la izquierda de la placa de adherencia protegida por parabolts. Este largo está limpio de seguros. Continuamos por la fisura con tendencia a la izquierda hasta una especie de nicho con un muro de canalizos a la derecha, donde la fisura cambia de orientación con tendencia a la derecha. Escalando por los canalizos y protegiendo por la fisura seguimos hasta hacer una travesía a la derecha para llegar a la R1 en una repisa (2 parabolts con anillas).


Juanillo en el primer largo
Largo 2: (V+ 30m.) Un precioso largo sobre un muro de agujeros, con buenos distanciados entre seguros fijos y difícil de proteger con nuestros medios. Comienza por una fisura en autoprotección (V). Continuamos por la placa muro hasta llegar al único parabolt que protege este largo. Con tendencia a la izquierda vamos progresando con buenos agujeros. Es un largo muy continuo (V+), que a nuestro entender tiene algún paso de 6ºa, pues hay que aplicar las técnicas de adherencia al máximo, en este largo la placa no te permite meter nada y los pasos son apretones, pues los agarres de pies y manos son muy escasos. Pasamos por un puente de roca y entre agujeros y canalizos, en un muro muy compacto y con buenos distanciados, llegamos a la R2, en una repisa (2 parabolts con anillas)

Raúl en el segundo largo
Largo 3: (V+ 15+30m.) Nosotros empalmamos el que sería el tercer y cuarto largo, grave error, pues Juan que iba de primero nos dijo que la cuerda hace muchas zetas y le costó un triunfo por el rozamiento de la cuerda, llegar a la reunión 4, desde nuestro punto de vista es mejor hacer la reunión que está a unos 15 mts, de la salida. . Comenzamos por una placa con canalizos (V), pue al principio hacia la derecha, protegido con 2 parabolts, también distanciados, para pasar por la por la reunión 3 de dos parabolts en un nicho y continuamos por una plaquita de adherencia (IV) buscando otro parabolt.
Desde el parabolt subimos tendencia hacia el muro encima de nosotros para proteger el paso y luego hacer una travesía aérea hacia nuestra izquierda, para salir por encima y juntamos con la vía “Noches de Escuela” Una vez superado el segundo parabolt continuamos hacia una gran vira hacia la derecha, bajo una muro fisurado, donde esta nuestra R3 (2 parabolts con anillas).

Juanillo en el segundo largo


Juanillo en el tercer largo
Largo 4: (V+ 30+30m.) El largo comienza por un muro fisurado para llegar a una fisura/diedro donde hay 2 puentes de roca y un parabolt (V+), salimos del parabolt hacia la derecha, por una placa de canalizos tumbada (IV). Pasamos por una R (dos parabolts con anillas) y continuamos por una fácil trepada (II), hasta la cima.


Raúl en el cuarto largo
Descenso: Salimos andando por las viras herbosas en dirección al Collado de Prado Bueyes, desde este collado bajamos hacia el este por una empinada canal, peros sin dificultades, y tras un pequeño paseo por una senda poco marcada y pegada a la pared, llegamos a recoger la mochila que habíamos dejado a pie de vía, de ahí al coche.

El día fue apretón de calor, aconsejamos que a Peñas del Prado hay que ir en primavera y en otoño, pues al ser una pared con orientación sur, te está dando el sol todo el tiempo. Tras reponer líquidos en el pueblo, fuimos a darnos un baño al pantano de Luna, es aquí donde vimos un magnífico sitio para hacer nuestro vivac, una área recreativa cerrado con dos magníficas mesas para cenar y desayunar. El paisaje desde este sitio fue espectacular, pues contemplamos un atardecer con el reflejo de las montañas en el agua del pantano.


Atardecer sobre el pantano de Arbas.

LAGOS DE LUNA. (IV+, 250 mts)

El siguiente día, nos levantamos temprano, y nuestra intención era ponernos lo antes posible a escalar puesto que el sol hoy tampoco nos iba a dar tregua. Esta vía de Lagos de Luna es más fácil que la Venus, aunque tenemos que meter más anclajes de autoseguramiento, pues está escasa de clavos, aunque sí tiene las reuniones equipadas.

Largo 1 (IV, 30 metros)..- El primer largo arranca por la izquierda de un gran pilar adosado, siguiendo su fisura izquierda hasta el final En una terraza encontraremos la primera reunión (dos espits).

Juanillo en el primer largo
Largo 2.- (IV+, 40 metros).-. Para la siguiente tirada, tenemos que subir en diagonal a la izquierda para tomar una grieta, encontraremos un clavo para pasar el IV+ A su final, seguimos en bavaresa (IV) y salimos al final por las placas de la izquierda (III+) hasta encontrar la R2 en otra terraza con 2 espits.

Juanillo en el segundo largo
Largo 3.-(IV, 40 metros).- La siguiente tirada nos lleva en travesía a la derecha unos quince metros (paso inicial de IV y vira de II) hasta llegar a otra reunión equipada con 2 espits.
Largo 4.-(IV-, 45 metros).- Se sube por un fácil diedro (pasos de III+ y IV-) hasta llegar hasta la R4 en una tirada larga, de cerca de 45 metros (2 espits)
Largo .-5 (IV+, 50 metros).- La siguiente tirada sale por una grieta en bavaresa a la derecha de la reunión (paso inicial de IV+, clavo), continuando en pasos más fáciles por la izquierda de un espolón vertical (III, con puentes de roca) hasta una terraza con puentes de roca (varios cordinos) donde montar relevo.

Raúl en el segundo largo
Largo 6.- (III+, 40 metros).-La última tirada sale por un muro vertical (III+) y sigue en pasos fáciles hasta la cima (III y II,), donde deberemos montar la última reunión sobre un gran bloque.

Para el descenso, tenemos varias opciones. La primera y más habitual es el espectacular rápel volado de 60 metros situado unos metros a la derecha. Suele haber un gran jito para indicar su ubicación, ya que debemos caminar unos metros para encontrarlo, en una roca sobre el abismo. En el rápel, debemos bajar con tendencia a la derecha a tope de cuerda (¡sólo factible con cuerdas de 60 metros!) para coger una canal y posteriormente bajar por las gradas del pie de la montaña con tendencia a la izquierda (jitos) hasta regresar a la collada.


Rápel de bajada